jueves, 9 de noviembre de 2017

SEGUNDA METAREFLEXIÓN WINSTON RUBIO MURILLO CÓDIGO 201627380 AMBIENTES DE APRENDIZAJE APOYADOS CON TIC MAESTRIA EN EDUCACIÓN- UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

Este documento tiene por objeto profundizar sobre lo que he aprendido en el segundo bimestre del curso ambientes de aprendizaje apoyados con TIC, para esto, he dividido mi aprendizaje en tres instantes, los cuales incluyen tanto las experiencias de las clases presenciales, encuentros sincrónicos y asincrónicos virtuales, las experiencias de trabajo grupal e individual.

Quiero comenzar con aquellos interrogantes que me surgieron en la primera metareflexión y que desde la semana 8 hasta el dia de hoy he podido aclarar. Sobre las preguntas: ¿de qué manera sabré privilegiar la necesidad educativa  sobre la utilización o no de herramientas tecnológicas? Y, ¿El diseño del ambiente de aprendizaje debe ir dirigido hacia actividades simulando esa apropiación en la cual la mediación de nuevas tecnologías seria provechosa o remitido a la experiencia real desde la cultura agraria?

Como un primer instante de mi aprendizaje se ubican las primeras lecturas de este bimestre, las cuales nos asignamos dentro del grupo1, escogí la lectura Seleccionando estrategias instruccionales de las autoras Weston y Cranton (1986), ésta me permitió comprender que la metodología de enseñanza juega un factor fundamental en la forma en que nos comunicamos los profesores con los estudiantes, y que la selección de una de ellas afecta directamente el funcionamiento de un ambiente de aprendizaje, por lo cual, si hay una necesidad identificada, como lo hicimos en la fase de análisis, esta necesidad guiará la elección del método de enseñanza.

Así, pensando en el contexto soachuno y la población objetivo, vemos que su entorno académico debe estar mediado por un método de aprendizaje experiencial dentro de la clase de ciencia política y económica  para que puedan construir esa identidad que tanto necesitan en su educación en participación ciudadana, la experimentación social les da las herramientas de aprehensión y comprensión del conocimiento dándole sentido a la teoría, para posteriormente socializarla con sus compañeros, desembocando en un pensamiento crítico que los lleve a generar soluciones a problemáticas que los afectan diariamente. Esto se tuvo en cuenta dentro del diseño instruccional que elaboramos pensando en que el ambiente principal de aprendizaje es el aula, pero que puede y debe ser apoyado por ambientes de aprendizaje experienciales como son la huerta y las salidas de campo.

Lo anterior, solucionó la cuestión sobre privilegiar la necesidad sobre la utilización o no de herramientas tecnológicas porque según el texto mencionado, la escogencia de los materiales está directamente relacionado con el mensaje que se quiere entregar a los estudiantes sobre lo que se quiere enseñar, para que ellos puedan convertir las ideas abstractas en ideas concretas sobre la forma experiencial en que viven su aprendizaje.

También, el texto referenciado, me ayudó a resolver la segunda pregunta planteada sobre si era más conveniente la simulación o la vivencia real. A pesar que las herramientas tecnológicas se sitúan en un espacio virtual, las utilizadas como google earth, las infografías, el grupo de Facebook y otras, permiten un diálogo continuo con la realidad y son utilizadas dentro de las actividades como testimonio de situaciones reales mas no como una realidad prefabricada e ilusoria.

Pasando al segundo instante en mi aprendizaje, la reunión sincrónica del 28 de septiembre de 2017 realizada por medio de la plataforma adobe connect, me permitió dilucidar que además de considerar el tipo de audiencia se debe tener en cuenta el nivel de dominio que tienen los estudiantes en tres áreas fundamentales: el dominio cognitivo, el dominio psicomotor, y el dominio afectivo, y que todos estos dominios al momento de seleccionar los materiales deben ser considerados por niveles, ya sean altos medios o bajos, utilizando así, los materiales y estrategias para el aprendizaje acordes con el grado de conocimiento, experiencia o experticia de los estudiantes-audiencia.

En consecuencia, para los niveles bajos de cada dominio se usarán herramientas que hagan un apoyo en la entrega de información básica, como lecturas, videos y exposiciones del tema por parte del maestro, los niveles medios requerirán discusiones, juego de roles y todas las actividades que les permita experimentar los conceptos y nociones, y en los niveles altos de dominio el trabajo en grupo, la enseñanza entre pares de estudiantes, el juego de roles y la proposición de tesis como solución a problemas, permitiendo así a los estudiantes una valoración individual de lo aprendido en relación a los que otros piensan, sienten y reflexionan.

En mi intervención durante el encuentro sincrónico transmití la idea de que todos los dominios deben ser tenidos en cuenta al mismo tiempo, al unísono, porque cada uno juega un papel importantísimo en la búsqueda del conocimiento y la instrucción debe ser proporcionada según los niveles de aprendizaje.

El Tercer instante de mi aprendizaje se dio al enlazar las lecturas de la semana 9 y la semana 10, que fueron las estrategias y técnicas didácticas en el rediseño: aprendizaje colaborativo T.de Monterrey (2001) y LA PIOLA de Galvis, A. (2008) con el trabajo grupal de diseño instruccional del ambiente de aprendizaje de la I.E. San Mateo grado 1104. La visión de una enseñanza y aprendizaje que permita la “interpretación del contenido de las mentes de los demás… nos permite aprender de otros y comprender nuestra propia mente”. T, de Monterrey (2001).

Dentro del grupo 11 estas lecturas nos llevaron a concebir un diseño instruccional enfocado hacia el aprendizaje colaborativo para desde esta perspectiva elegir las estrategias y técnicas didácticas para las actividades planeadas para el modulo: soberanía del cuerpo y el territorio, la necesidad de conectar el ambiente de aprendizaje del aula con la huerta y las salidas de campo, para que vivieran la cooperación, la responsabilidad, la comunicación, el trabajo en equipo y su autoevaluación como mecanismos que pueden llevar al aula para compartir sus reflexiones y proponer sus tesis acerca de cómo solucionar problemáticas propias de su contexto el municipio de Soacha.

La necesidad educativa de conectar el pensamiento crítico dentro del aula se solucionó por medio del diseño de actividades que a la par de generar conocimientos teóricos generara confianza entre ellos para intercambiar ideas, para lograr un nivel alto del dominio cognitivo, psicomotor y afectivo. Teniendo en cuenta que dentro del aprendizaje colaborativo es fundamental la distribución de roles para que todos puedan ser partícipes de la construcción del conocimiento y les permite ejercer su individualidad dentro del colectivo.

A su vez, entendiendo que se deben preparar tanto a los estudiantes como las actividades a realizar para que el ambiente de aprendizaje funcione tomamos en cuenta lo dicho por Johnson y Johnson (1999), en cuanto a la responsabilidad que tenemos como docentes de guiar las experiencias de aprendizaje, elaborando unos objetivos acordes para el diseño instruccional pensando en una primera fase de explicación de lo que se hará, y generar un acompañamiento durante las actividades que permitan la relación profesor estudiante, y estudiante-estudiante, mejorando así la calidad de la práctica educativa.

Luego, al pensar individualmente en las actividades por mi parte relacioné el tema soberanía del cuerpo y el territorio con una visión geopolítica en cuanto a la ubicación de la escuela, de la granja, del municipio y de sus zonas rurales y circunvecinas. Esto facilito la búsqueda de la herramienta digital adecuada bajo la visión de Galvis (2008). La O de la piola como las TIC para apoyar la exploración conjetural de objetos de estudios, me aclaró el concepto de vivenciar utilizando mecanismos electrónicos como Google Earth desde una lectura científica y tecnológica nuestra pertenencia y ubicación dentro de un territorio que casi nunca se ve como un espacio geográfico grande, sino desde la visión algo reduccionista de un entorno cotidiano de recorrido monótonos. Esto unido a la experiencia de compartir en grupo nuestras actividades, incluso de elaborarlas en concordancia fue muy estimulante para el aprendizaje apoyado con TIC.

La participación en el foro posibilidades educativas de las TIC, me permitió también reflexionar y cuestionarme sobre las herramientas tecnológicas vistas desde la L (TIC para apoyar labores educativas) y desde la A (TIC para ampliar el acervo cultural, científico y tecnológico) y construir conocimiento al opinar sobre la necesidad imperante de estar constantemente actualizándonos en el uso de las TIC, como le comente a la compañera Nelsy Cecilia Rios Quiroga existe una enorme dificultad por parte de los docentes de acceder e incluso de perderle el miedo a los programas aplicaciones y demás instrumentos proporcionados por la tecnología.  Además del ensayo y el error, encontré en la clase presencial del 28 de octubre como establecer redes y grupos para generar esos apoyos y comunidad entre profesores para el adelanto pedagógico utilizando TIC.

En el mismo foro,  plateé mi reflexión original sobre mi dificultad de encontrar en mi área las artes plásticas temáticas y herramientas TIC específicas  para apoyar mis clases, con esto comprendí que es necesario integrar grupos de laboratorio digital y participar en encuentros virtuales para el desarrollo de nuevas y mejores formas de enseñanza.

Siendo corto el espacio para recordar y reflexionar tantas experiencias valiosas, como la brindada por la profesora Ruby Esperanza Yaya sobre la diferenciación entre el propósito de aprendizaje y el objetivo de enseñanza, así como su guía con el diseño instruccional, o la realización del mapa conceptual sobre el aprendizaje colaborativo que me permitió conocer la herramienta digital CmapTools, de la misma forma el apoyo recibido por la profesora Luz Adriana y Alexa Tatiana en momentos críticos frente a la división necesaria de mi grupo de análisis, lo cual me permitió reflexionar sobre las dificultades que afrontamos día a día en nuestras aulas, y que en beneficio de no sólo el rendimiento académico de nuestros estudiantes sino de sus dominios afectivos debemos solucionar de la mejor manera.

También debo mencionar la riqueza en el aprender que me deja el estudiar, reflexionar y a veces reír y comentar situaciones personales con mis compañeras Saira Obando y Dayhanna Garzón, que con actividades como realizar el video de nuestro diseño instruccional o la edición de textos simultáneamente a través de google documents me permitió esa educación interpersonal y compartir la experiencia del trabajo en equipo que nos forma como personas como seres humanos.

Ante todo lo mencionado en este documento y siendo el análisis y diseño instruccional los mecanismos desarrollados pensando en lo que los estudiantes quieren aprender y en lo que los profesores quieren enseñar mi pregunta final es ¿de qué manera el desarrollo o implementación así como su evaluación pueden comprometer efectivamente tanto a profesores como estudiantes en un proceso pedagógico acorde con las demandas de la red de prácticas sociales no solo educativas o educacionales, sino laborales, familiares e intrapersonales?

Esta pregunta, está relacionada con la dificultad de hallar compromiso y continuidad en los procesos pedagógicos de los estudiantes, porque a pesar de tener un tiempo de planeación, con el análisis y diseño, durante la práctica pedagógica se presentan dificultades de todo orden que influyen en lo planeado. Y siento que si deben existir un mecanismo para establecer o influir mejor en una práctica docente que pueda brindar estrategias o intervenciones frente a la motivación y el compromiso de todos. Para resolver esta pregunta creo que el mecanismo más adecuado es primero establecer criterios claros de evaluación de una noción de percepción de la comunidad estudiantil sobre lo que aprenden y como lo aprenden frente a las problemáticas que ellos mismos quieren relatar sobre los procesos pedagógicos más allá de un cuestionario o una evaluación al docente.

Referencias
Weston, C., & Cranton, P. A. (1986). Selecting instructional strategies. The Journal of Higher Education57(3), 259-288.

de Monterrey, T. (2001). Las Estrategias y Técnicas didácticas en el Rediseño: El Aprendizaje Colaborativo.

GALVIS-PANQUEVA, A. (2008). La PIOLA y el desarrollo profesional docente con apoyo de Tecnologías de Información'. Tecnología y comunicación educativas46(22), 58-86.

Johnson, D., & Johnson, R. (1999). Aprender juntos y solos: Aprendizaje cooperativo, competitivo e individualista [Learning together and alone: Cooperative, competitive and individual learning]. Buenos Aires, Argentina: Aique.

Reunión sincrónica (2017). Realizada en https://uniandes-dsit.adobeconnect.com/p2w5fjwc5bdw/