Este documento tiene por objeto profundizar sobre lo
que he aprendido en el segundo bimestre del curso ambientes de aprendizaje
apoyados con TIC, para esto, he dividido mi aprendizaje en tres instantes, los
cuales incluyen tanto las experiencias de las clases presenciales, encuentros
sincrónicos y asincrónicos virtuales, las experiencias de trabajo grupal e
individual.
Quiero comenzar con aquellos interrogantes que me
surgieron en la primera metareflexión y que desde la semana 8 hasta el dia de
hoy he podido aclarar. Sobre las preguntas: ¿de qué manera sabré privilegiar la necesidad educativa sobre la utilización o
no de herramientas tecnológicas? Y, ¿El diseño del ambiente de aprendizaje debe
ir dirigido hacia actividades simulando esa apropiación en la cual la mediación
de nuevas tecnologías seria provechosa o remitido a la experiencia real desde
la cultura agraria?
Como un primer instante de mi
aprendizaje se ubican las primeras lecturas de este bimestre, las cuales nos
asignamos dentro del grupo1, escogí la lectura Seleccionando estrategias instruccionales de las autoras Weston y
Cranton (1986), ésta me permitió comprender que la metodología de enseñanza
juega un factor fundamental en la forma en que nos comunicamos los profesores
con los estudiantes, y que la selección de una de ellas afecta directamente el
funcionamiento de un ambiente de aprendizaje, por lo cual, si hay una necesidad
identificada, como lo hicimos en la fase de análisis, esta necesidad guiará la
elección del método de enseñanza.
Así, pensando en el contexto
soachuno y la población objetivo, vemos que su entorno académico debe estar mediado
por un método de aprendizaje experiencial dentro de la clase de ciencia
política y económica para que puedan
construir esa identidad que tanto necesitan en su educación en participación
ciudadana, la experimentación social les da las herramientas de aprehensión y
comprensión del conocimiento dándole sentido a la teoría, para posteriormente
socializarla con sus compañeros, desembocando en un pensamiento crítico que los
lleve a generar soluciones a problemáticas que los afectan diariamente. Esto se
tuvo en cuenta dentro del diseño instruccional que elaboramos pensando en que
el ambiente principal de aprendizaje es el aula, pero que puede y debe ser
apoyado por ambientes de aprendizaje experienciales como son la huerta y las
salidas de campo.
Lo anterior, solucionó la cuestión
sobre privilegiar la necesidad sobre la utilización o no de herramientas
tecnológicas porque según el texto mencionado, la escogencia de los materiales
está directamente relacionado con el mensaje que se quiere entregar a los
estudiantes sobre lo que se quiere enseñar, para que ellos puedan convertir las
ideas abstractas en ideas concretas sobre la forma experiencial en que viven su
aprendizaje.
También, el texto referenciado, me
ayudó a resolver la segunda pregunta planteada sobre si era más conveniente la
simulación o la vivencia real. A pesar que las herramientas tecnológicas se sitúan
en un espacio virtual, las utilizadas como google earth, las infografías, el
grupo de Facebook y otras, permiten un diálogo continuo con la realidad y son utilizadas
dentro de las actividades como testimonio de situaciones reales mas no como una
realidad prefabricada e ilusoria.
Pasando al segundo instante en mi aprendizaje,
la reunión sincrónica del 28 de septiembre de 2017 realizada por medio de la
plataforma adobe connect, me permitió dilucidar que además de considerar el
tipo de audiencia se debe tener en cuenta el nivel de dominio que tienen los estudiantes
en tres áreas fundamentales: el dominio cognitivo, el dominio psicomotor, y el
dominio afectivo, y que todos estos dominios al momento de seleccionar los
materiales deben ser considerados por niveles, ya sean altos medios o bajos, utilizando
así, los materiales y estrategias para el aprendizaje acordes con el grado de
conocimiento, experiencia o experticia de los estudiantes-audiencia.
En consecuencia, para los niveles
bajos de cada dominio se usarán herramientas que hagan un apoyo en la entrega
de información básica, como lecturas, videos y exposiciones del tema por parte
del maestro, los niveles medios requerirán discusiones, juego de roles y todas
las actividades que les permita experimentar los conceptos y nociones, y en los
niveles altos de dominio el trabajo en grupo, la enseñanza entre pares de
estudiantes, el juego de roles y la proposición de tesis como solución a
problemas, permitiendo así a los estudiantes una valoración individual de lo
aprendido en relación a los que otros piensan, sienten y reflexionan.
En mi intervención durante el
encuentro sincrónico transmití la idea de que todos los dominios deben ser
tenidos en cuenta al mismo tiempo, al unísono, porque cada uno juega un papel
importantísimo en la búsqueda del conocimiento y la instrucción debe ser proporcionada
según los niveles de aprendizaje.
El Tercer instante de mi aprendizaje
se dio al enlazar las lecturas de la semana 9 y la semana 10, que fueron las
estrategias y técnicas didácticas en el rediseño: aprendizaje colaborativo T.de
Monterrey (2001) y LA PIOLA de Galvis, A. (2008) con el trabajo grupal de
diseño instruccional del ambiente de aprendizaje de la I.E. San Mateo grado
1104. La visión de una enseñanza y aprendizaje que permita la “interpretación
del contenido de las mentes de los demás… nos permite aprender de otros y
comprender nuestra propia mente”. T, de Monterrey (2001).
Dentro del grupo 11 estas lecturas
nos llevaron a concebir un diseño instruccional enfocado hacia el aprendizaje
colaborativo para desde esta perspectiva elegir las estrategias y técnicas
didácticas para las actividades planeadas para el modulo: soberanía del cuerpo
y el territorio, la necesidad de conectar el ambiente de aprendizaje del aula
con la huerta y las salidas de campo, para que vivieran la cooperación, la
responsabilidad, la comunicación, el trabajo en equipo y su autoevaluación como
mecanismos que pueden llevar al aula para compartir sus reflexiones y proponer
sus tesis acerca de cómo solucionar problemáticas propias de su contexto el
municipio de Soacha.
La necesidad educativa de conectar
el pensamiento crítico dentro del aula se solucionó por medio del diseño de
actividades que a la par de generar conocimientos teóricos generara confianza entre
ellos para intercambiar ideas, para lograr un nivel alto del dominio cognitivo,
psicomotor y afectivo. Teniendo en cuenta que dentro del aprendizaje
colaborativo es fundamental la distribución de roles para que todos puedan ser
partícipes de la construcción del conocimiento y les permite ejercer su
individualidad dentro del colectivo.
A su vez, entendiendo que se deben
preparar tanto a los estudiantes como las actividades a realizar para que el
ambiente de aprendizaje funcione tomamos en cuenta lo dicho por Johnson y
Johnson (1999), en cuanto a la responsabilidad que tenemos como docentes de
guiar las experiencias de aprendizaje, elaborando unos objetivos acordes para el
diseño instruccional pensando en una primera fase de explicación de lo que se
hará, y generar un acompañamiento durante las actividades que permitan la
relación profesor estudiante, y estudiante-estudiante, mejorando así la calidad
de la práctica educativa.
Luego, al pensar individualmente en
las actividades por mi parte relacioné el tema soberanía del cuerpo y el
territorio con una visión geopolítica en cuanto a la ubicación de la escuela,
de la granja, del municipio y de sus zonas rurales y circunvecinas. Esto
facilito la búsqueda de la herramienta digital adecuada bajo la visión de
Galvis (2008). La O de la piola como las TIC para apoyar la exploración
conjetural de objetos de estudios, me aclaró el concepto de vivenciar
utilizando mecanismos electrónicos como Google Earth desde una lectura
científica y tecnológica nuestra pertenencia y ubicación dentro de un
territorio que casi nunca se ve como un espacio geográfico grande, sino desde
la visión algo reduccionista de un entorno cotidiano de recorrido monótonos.
Esto unido a la experiencia de compartir en grupo nuestras actividades, incluso
de elaborarlas en concordancia fue muy estimulante para el aprendizaje apoyado
con TIC.
La participación en el foro posibilidades
educativas de las TIC, me permitió también reflexionar y cuestionarme sobre las
herramientas tecnológicas vistas desde la L (TIC para apoyar labores
educativas) y desde la A (TIC para ampliar el acervo cultural, científico y
tecnológico) y construir conocimiento al opinar sobre la necesidad imperante de
estar constantemente actualizándonos en el uso de las TIC, como le comente a la
compañera Nelsy
Cecilia Rios Quiroga existe
una enorme dificultad por parte de los docentes de acceder e incluso de perderle
el miedo a los programas aplicaciones y demás instrumentos proporcionados por
la tecnología. Además del ensayo y el
error, encontré en la clase presencial del 28 de octubre como establecer redes
y grupos para generar esos apoyos y comunidad entre profesores para el adelanto
pedagógico utilizando TIC.
En el mismo foro, plateé mi reflexión original sobre mi dificultad de encontrar en mi área las artes plásticas temáticas y
herramientas TIC específicas para apoyar mis clases, con esto comprendí
que es necesario integrar grupos de laboratorio digital y participar en
encuentros virtuales para el desarrollo de nuevas y mejores formas de
enseñanza.
Siendo corto el espacio para recordar y reflexionar tantas
experiencias valiosas, como la brindada por la profesora Ruby Esperanza Yaya
sobre la diferenciación entre el propósito de aprendizaje y el objetivo de
enseñanza, así como su guía con el diseño instruccional, o la realización del
mapa conceptual sobre el aprendizaje colaborativo que me permitió conocer la herramienta
digital CmapTools, de la misma forma el apoyo recibido por la profesora Luz
Adriana y Alexa Tatiana en momentos críticos frente a la división necesaria de
mi grupo de análisis, lo cual me permitió reflexionar sobre las dificultades
que afrontamos día a día en nuestras aulas, y que en beneficio de no sólo el
rendimiento académico de nuestros estudiantes sino de sus dominios afectivos
debemos solucionar de la mejor manera.
También debo mencionar la riqueza en el aprender que me deja el
estudiar, reflexionar y a veces reír y comentar situaciones personales con mis
compañeras Saira Obando y Dayhanna Garzón, que con actividades como realizar el
video de nuestro diseño instruccional o la edición de textos simultáneamente a
través de google documents me permitió esa educación interpersonal y compartir
la experiencia del trabajo en equipo que nos forma como personas como seres
humanos.
Ante todo lo mencionado en este documento y siendo el análisis y
diseño instruccional los mecanismos desarrollados pensando en lo que los
estudiantes quieren aprender y en lo que los profesores quieren enseñar mi
pregunta final es ¿de qué manera el desarrollo o implementación así como su
evaluación pueden comprometer efectivamente tanto a profesores como estudiantes
en un proceso pedagógico acorde con las demandas de la red de prácticas
sociales no solo educativas o educacionales, sino laborales, familiares e
intrapersonales?
Esta pregunta, está relacionada con la dificultad de hallar
compromiso y continuidad en los procesos pedagógicos de los estudiantes, porque
a pesar de tener un tiempo de planeación, con el análisis y diseño, durante la
práctica pedagógica se presentan dificultades de todo orden que influyen en lo
planeado. Y siento que si deben existir un mecanismo para establecer o influir
mejor en una práctica docente que pueda brindar estrategias o intervenciones
frente a la motivación y el compromiso de todos. Para resolver esta pregunta
creo que el mecanismo más adecuado es primero establecer criterios claros de
evaluación de una noción de percepción de la comunidad estudiantil sobre lo que
aprenden y como lo aprenden frente a las problemáticas que ellos mismos quieren
relatar sobre los procesos pedagógicos más allá de un cuestionario o una evaluación
al docente.
Referencias
Weston, C., & Cranton, P. A. (1986).
Selecting instructional strategies. The Journal of Higher Education, 57(3), 259-288.
de Monterrey, T. (2001). Las Estrategias y
Técnicas didácticas en el Rediseño: El Aprendizaje Colaborativo.
GALVIS-PANQUEVA, A. (2008). La PIOLA y el
desarrollo profesional docente con apoyo de Tecnologías de Información'. Tecnología y comunicación
educativas, 46(22), 58-86.
Johnson, D., & Johnson, R. (1999). Aprender juntos y solos: Aprendizaje cooperativo, competitivo e individualista [Learning together and alone: Cooperative, competitive and individual learning]. Buenos Aires, Argentina: Aique.
Reunión sincrónica (2017). Realizada en https://uniandes-dsit.adobeconnect.com/p2w5fjwc5bdw/
Foro estrategias pedagógicas (2017).
Recuperado de http://moodleinstitucional.uniandes.edu.co/mod/hsuforum/discuss.php?d=3058#/mod/hsuforum/discuss.php?d=3058&postid=11537
Fe de erratas
ResponderEliminarEn el tercer párrafo es grupo 11.